LO NUESTRO ES AMOR

Lo nuestro es amor y no es otra cosa, Cielos celestes, luna llenas y flores rojas, Un pedazo de felicidad hecho a medida, Una cama de sabanas limpias y puras para dos. 
Nuestros ojos se cruzaron y fue amor al instante, Tú llevabas el pelo suelto y yo mis manos en los bolsillos, Dijimos lo que había que decir sin abrir la boca, Yo te rodee con mis brazos y tu entraste en mi mundo. 
Dicha de encontrar una compañera para la vida, Alguien que conoce hasta el más profundo anhelo del corazón, Ambos corazones laten a un mismo ritmo, Siguiendo la ventura de nuestro amor. 

ENAMORADO DEL AMOR

Todas la mujeres son la misma mujer, No hago diferencias entre ellas, Ni del color del pelo, ni de los ojos, Ni cuanto miden ni cuanto pesan. 
Me gustan sencillamente porque despiertan mi amor de mil formas diferentes, todas y cada una de ellas; Mi corazón va dibujando estrellas con sus latidos, Sin prestarle atención a los meros caprichos de los rasgos. 
Amo a una y amo a todas, pues de amor se trata todo, Yo y mi cien mil mujeres, algunas ya las conozco, otras nunca lo haré, Pero a cada una de ellas les dedico este poema, Un poema de amor por si tal vez.

DESDE LEJOS

En el silencio siento pasar hora tras hora,como un cortejo lento, acompasado y frío...¡Ah! Cuando tú estás lejos, mi vida toda llora,y al rumor de tus pasos hasta en sueños sonrío.
Yo sé que volverás, que brillará otra auroraen mi horizonte, grave como un ceño sombrío;revivirá en mis bosques tu gran risa sonoraque los cruzaba alegre como el cristal de un río.
Un día, al encontrarnos tristes en el camino,yo puse entre tus manos pálidas mi destino¡y nada de más grande jamás han de ofrecerte!
Mi alma es frente a tu alma como el mar frente al cielo:pasarán entre ellas, tal la sombra de un vuelo,¡la Tormenta y el Tiempo y la Vida y la Muerte!

Mi Musa Triste

Vagos preludios. En la noche espléndidasu voz de perlas una fuente calla,Cuelgan las brisas sus celestes pífanosen el follaje. Las cabezas pardasde los búhos acechan.Las flores se abren más, como asombradas.Los cisnes de marfil tienden los cuellosen las lagunas pálidas.Selene mira del azul. Las frondastiemblan... y todo! hasta el silencio, calla...
Es que ella pasa con su boca tristeY el gran misterio de sus ojos de ámbar,A través de la noche, hacia el olvido,Como una estrella fugitiva y blanca.Como una destronada reina exóticade bellos gestos y palabras raras.Horizontes violados sus ojerasDentro sus ojos (dos estrellas de ámbar)Se abren cansados y húmedos y tristesComo llagas de luz que quejaran.
Es un dolor que vive y que no espera,Es una aurora gris que se levantaDel gran lecho de sombras de la noche,Cansada ya, sin esplendor, sin ansiasY sus canciones son como hadas tristesAlhajadas de lágrimas...

Tu Amor

Tu amor, esclavo, es como un sol muy fuerte:jardinero de oro de la vida,jardinero de fuego de la muerte,en el carmen fecundo de mi vida.
Pico de cuervo con olor de rosas,aguijón enmelado de deliciastu lengua es. Tus manos misteriosasson garras enguantadas de caricias.
Tus ojos son mis medias noches crueles,panales negros de malditas mielesque se desangran en mi acerbidad;
crisálida de un vuelo del futuroes tu abrazo magnífico y oscurotorre embrujada de mi soledad.

De qué modo Te Amo

¿De qué modo te amo? Deja que cante las formas:Te amo desde el hondo abismo hasta la región más altaque mi alma pueda alcanzar, cuando persigo en vanolas fronteras del Ser y la Gracia.
Te amo en el calmo instante de cada día,con el sol y la tenue luz de la lámpara.Te amo en libertad, como se aspira al Bien;Te amo con pureza, como se alcanza la Gloria.
Te amo con la pasión que antes puseen mis viejos lamentos, con mi fe de niña.Te amo con la ternura que creí perdercuando mis santos se desvanecieron.
Te amo con cada frágil aliento,con cada sonrisa y con cada lágrima de mi ser;y si Dios así lo desea,tras la muerte te amaré aun más.

Cuando nuestras dos Almas

Cuando nuestras dos almas se alzan firmes,cara a cara, silenciosas, dibujando intimidades,hasta que la extensión de nuestras alas se quiebra,lacerando cada recodo, quemando cada curva.Entonces ¿qué amargura de la tierra puede opacarnossin que en el otro encontremos eterno consuelo?Piensa que, escalando alto, los ángeles nos contemplan;deseando derramar una dorada, una perfecta melodíasobre nuestro abismal y querido silencio.Demoremos nuestros pasos por el mundo, amado mío;huyendo del humor inestable de la humanidadque aisla cruelmente a los puros espíritus.Hagamos juntos un sitio donde permanecer de pie,donde la felicidad de las horas sea amarnos por un día,rodeados por la Oscuridad como única compañía.